Follow my blog with bloglovin pequeña llovizna: 25 noviembre 2006

25 nov 2006

entre los árboles de un bosque denso pero luminoso, el aire se siente fresco y húmedo en la piel descubierta. voy de blanco arrugado, liviano. rulos morenos, densos como aromas, cubren mis hombros. camino descalza el barro y las hojas. al andar, el follaje dibuja claroscuros en mis ojos, mis mejillas, mi boca. un arrollo lejano murmura. cada tanto una piedra fría burla mis pies. un gorjeo, otro y de pronto es el ocaso y yo debería salir del bosque. pronto va a hacer frío, pronto va a estar oscuro. se supone que sé dónde voy. una piedra y otra y el arrollo está ahí corriendo frente mío, nunca el mismo agua, nunca el mismo arrollo, siempre otro a cada instante. me acerco a beber sin sed y cuando estoy por hundir el hueco de mi palma en el agua Te veo reflejado, parado detrás mío. ¿siempre estuviste ahí? - pregunto sin decirte, hundo mi cuenco y bebo de tu reflejo que desaparece a mi tacto. sigo el camino bordeando el agua. miro cada tanto, para comprobar que tu reflejo no está ahí.
mirada sin ardor
boca quieta, en pausa

silencio en letras
ausencia siempre sola


el tiempo me dice al oído que ya dejé pasar demasiado
que mute
que cambie de una vez
que vire



debería empezar por olvidarte
titila mi cuerpo afiebrado:
es mi sed que relampaguea

en la oscuridad siempre estás Vos.